Miércoles , 26 Abril 2017

El Mundo de las Alcaparras

Hola a todos.

Hoy os quiero hablar del mundo de las alcaparras o más conocidas en mi tierra como “tapeneras”.

Es una de las plantas de las que podemos sacar más provecho, ya que son hasta tres los productos que podemos obtener de ella. Normalmente o en la mayoría de los casos, esta planta crece de manera silvestre, sin ningún tipo de cuidado, en las laderas de un monte o en las lindes de grandes fincas. Yo personalmente recolecto estos productos en el paraje de Carivete, un precioso lugar encuadrado dentro de Sierra Espuña, al sur de la villa de Aledo (Murcia), donde mi padre tiene una vieja casa de campo.

Tapenera

Después de algunos años realizando conservas con los sabrosos productos de esta peculiar planta, y viendo que cada día en casa nos gustan más (mis niños de 7 y 5 años se los comen a todas horas), he decidido compartirlo, a ver si os gusta. También ha tenido algo que ver mi hermana (Doña Croqueta) que no ha parado de animarme para que hiciera un artículo (ella es la culpable).

Sin más preámbulos comienzo a describir los distintos productos que se pueden obtener y la manera en que se realiza la conserva de cada uno de ellos, eso sí, ya os advierto que su recolección os va a hacer que os deis un pequeño madrugón, ya que el momento óptimo es al alba (a quién madruga Dios le ayuda).

El primero de los productos que podemos obtener son los “tallos”, y, como su nombre indica, no es nada más que el propio tallo de la mata cuando comienza a retoñar, por los meses de marzo-abril. Cuando estos tallos tienen una longitud aproximada de unos 30 centímetros los arrancamos directamente o los cortamos cerca de la raíz y le quitamos la parte de abajo más dura. Lo peor que tienen estos tallos son unas pequeñas pinchas que tienen a lo largo de los mismos y que pueden resultar molestas al masticarlos, por lo que yo recomiendo quitárselas, aunque hay quien no se las quita, ya que cuando se cuecen del modo que os explicaré seguidamente se ponen más blanditas, pero desde mi punto de vista no quedan agradables al masticarlos.

Una vez que ya tenemos los tallos libres de pinchas, los lavamos, los introducimos en envases de plástico o en tarros de cristal, los cubrimos de agua, cerramos el envase y lo colocamos en algún lugar donde les pueda dar el mayor tiempo posible el sol. Los dejamos durante aproximadamente una semana, durante lo cual deberemos ir revisándolos, ya que al fermentar se sale algo de agua del envase y algunos podrían quedar al descubierto y se echarían a perder.

Pasado ese tiempo el tallo ya habrá perdido su amargor, por lo que procederemos a prepararlos para su consumo. Para ello los sacamos del envase, los lavamos, los introducimos en tarros de cristal, y los volvemos a cubrir con agua, pero esta vez le añadiremos también abundante sal. Para determinar la cantidad de sal a echar, yo vierto agua primero en un recipiente grande, introduzco un huevo muy bien lavado, y voy añadiendo sal hasta que el huevo flote. Para una mejor conservación es conveniente añadir también un poco de vinagre. En dos o tres días ya tendremos nuestros “tallos” listos para consumir. En el caso de que estén un poquito picantes puedes esperar algo más.

tallos

El segundo manjar son las alcaparras o tápenas, que son las flores de la planta cuando aún no han abierto, y se suelen recolectar entre los meses de abril, mayo y junio; igualmente se deben coger temprano, y éstas, desde un principio, se deben introducir en un envase de plástico o tarro de cristal y cubrirlas con agua con sal (para determinar la cantidad de sal podéis utilizar el sistema del huevo que anteriormente os he comentado).

Igualmente las dejamos durante una semana aproximadamente en un lugar donde le dé el mayor sol posible, e igualmente debemos estar pendientes por si pierden algo de agua en la fermentación para ir añadiéndoles de manera que siempre estén cubiertas y no se echen a perder. Una vez hayan pasado siete u ocho días, las sacamos del envase, las lavamos y las introducimos en tarros de cristal cubriéndolas de nuevo con agua con sal y un poquito de vinagre para una mejor conservación. Esperamos dos o tres días y ya las tendremos listas para consumir.

Y el último de los productos que obtenemos de esta alucinante planta son los “alcaparrones” o como se conocen en mi tierra, los “caparrones”, que son nada más y nada menos que el fruto de esta planta.

Nacen de las alcaparras que dejamos florecer y se suelen coger entre los meses de junio y julio. Los podemos recolectar pequeñitos o los podemos dejar que se hagan gorditos que es como me gustan a mí.

El modo de conservar los caparrones es idéntico al de los tallos y de las tápenas.

caparrones

Todos estos productos los podéis degustar solos, con un poquito de aceite y limón, añadírselo a ricas ensaladas, en pizzas para darles un excelente toque, para hacer salsas o de un sinfín de maneras.

juntos

Comentar también que estos ricos productos apenas contienen grasas, ya que su composición básica es agua e hidratos de carbono. Nos aportan energía y tienen propiedades diuréticas, antirreumáticas y antiartríticas.

Espero que os haya parecido interesante este artículo y que lo pongáis en práctica.

Un saludo de Amor de Hortelana.

 

Acerca de Amordehortelana

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2 Comentarios

  1. avatar

    Ayyy!!! Mi nena !!! Muy bien dicho!!!!

  2. avatar

    Ahora sólo falta que se haga socia, 😛

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