Cocido, más que una comida, una filosofía culinaria. Combinar en el mismo recipiente lo mejor de cada comarca, agregando mucha sabiduría ancestral, y una pizca de paciencia. Cocido, no hay dos casas en las que se haga igual. Plato contundente para días de frío y briega, igual tiene que sea madrileño, montañés, berciano, maragato, lebaniego, o este cocido vallisoletano que presentamos a continuación.
Tras esta presentación más o menos inspirada, paso a comentaros una receta que tuve la suerte de probar hace poco, elaborado por un buen amigo de Valladolid. Tiene sus particularidades, pero está delicioso y para nada cargante.
Ingredientes para 12 comensales:
- 1,5 kgs de carne picada de ternera
- 2 huesos de caña de ternera
- Media gallina campera
- 10 chorizos
- 300 grs. de tocino fresco
- 2 morcillas de arroz tipo “burgos”
- 3 kgs de patatas
- 1 repollo grande
- 1,5 kgs de garbanzos secos, preferentemente de Fuentesaúco
- 500 grs de pan rallado
- Media docena de huevos
- 2 cabezas de ajo
- Perejil
- Medio kg de fideos.
PREPARACIÓN:
Los garbanzos se han tenido previamente un día en remojo con abundante agua. Previamente también preparamos la “pelota”. Esta se prepara con la picada de ternera, 4 huevos, el ajo, pereil y pan rallado. Se amasa y se añade pan hasta que se forme una bola compacta y seca. La introducimos en una redecilla, y se cuece.
En una olla grande (en este caso empleamos una olla de 22 litros que le tomamos prestada a mi suegra), se pone a calentar agua. Cuando esté tibia se añaden los garbanzos, los huesos, la media gallina y la “pelota” en su redecilla. Se hace hervir a fuego lento durante una hora y media o dos horas. Transcurrido ese tiempo, añadimos los chorizos, las patatas cortadas “al pellizco”, el tocino y el repollo cortado por la mitad.
Tras añadirlos, se mantiene el hervor suave durante otra hora. A la media hora de haberlos introducido haremos dos cosas, corregir de sal y preparar la sopa. Para ello, primero preparamos los “rellenos” de la siguiente manera: con pan rallado, ajo, perejil, huevo y caldo del cocido que tenemos a medias, se hace una masa y se conforman unas bolas con tamaño de croqueta. Las sofreímos hasta dorarlas ligeramente y las apartamos. Ahora, en una olla aparte, sacamos caldo del cocido, y preparamos la sopa con los “rellenos”, las morcillas y la pasta, cociendo 10 minutos.
Finalmente, tendremos nuestra sopa preparada y el cocido terminado. Se sirve primero la sopa con los rellenos y la morcilla, y se pone al centro de la mesa fuentes con la “pelota” sacada de la redecilla y cortada en rodajas, la “pringá” (chorizo, tocino y carne), los garbanzos con patata y el repollo.

Os aseguro que está buenísimo, y la sopa queda muy original con la morcilla y los “rellenos”.
Y si os sobra, qué mejor para el día siguiente que una sartén de “ropa vieja”:

























