Bueno hoy actuo como vehículo de comunicación de la Marquesa, la cual, tan aficionadada a la cocina india, y con los tiempos de crisis que corren, que no nos permiten ir con la alegría y asiduidad que quisieramos a restaurantes, ha entrado en una espiral investigadora para conseguir un Tikka Masala que se parezca o incluso que mejore lo que sirven en muchos restaurantes hindues.
La busqueda nos ha llevado primero a probar esos botes con la salsa ya preparada, a la que se le añade la carne, de la marca Patak’s que nos parece bastante fuerte y picante. A este producto probamos a añadirle leche de coco, con la que conseguimos una sustancial mejora. Aun así, este preparado adolece, según nuestra modesta opinión, de un exceso de comino, que cubre el resto de especias.
Tras esas experiencias, y depués de visionar el episodio de In Search of Perfection (el programa de la BBC), donde el tres estrellas Michelín, Heston Blumenthal, realiza su versión perfecta del tikka masala… la marquesa ha realizado una versión, siguiendo algunos de los consejos del citado chef, mezclados con cosas leídas de internet y su saber propio… esta es la receta que os ponemos a continuación como primera versión…

Ingredientes para 4 personas:
4 muslos de pollo deshuesados y sin piel, enteros y sin trocear (en la carnicería si lo pides te los deshuesan y en los grandes hiper también suele haber bandejas ya deshuesados).
1/2 kg de yogur natural cremoso (se puede adquirir facilmente en hipermercados como Lidl, Eroski, Carrefour, etc).
1 sobre de preparado de tikka masala de la marca Asian Home Gourmet (nosotros lo adquirimos en Consum, pero es de suponer que se puede encontrar en otros hiper).
1 trozo de raíz de gengibre fresco (30 gramos aprox).
1 cabeza grande de ajos.
1 cebolla grande.
200 g de tomate triturado natural.
Una pizca de sal de ajo.
Una cucharadita de pimentón picante.
250 ml de leche de coco.
200 ml de aceite de oliva.
2 cucharadas de mantequilla.
1 pizca de sal.
1 pizca de canela.
1 pizca de pimienta negra.
Preparación:
Envolvemos la cabeza de ajo, a la que previamente le hemos cortado la parte de las raíces, en papel aluminio y la metemos al horno a 180 grados durante una media hora o hasta que lo veamos asado. Se cogen los muslos de pollo y se realizan unas incisiones con un cuchillo. A continuación, en un recipiente que podamos meter en el frigorífico mezclamos la mitad del yogur (250 g), el jengibre rallado y la cabeza de ajo, que previamente hemos asado, la apretamos con los dedos (este paso permitirá sacar el contenido de los dientes, dejando las pieles fuera). En esta mezcla se introducen los muslos, y con las manos o con la ayuda de una cuchara, mezclamos bien ya que el yogur debe estar bien repartido por toda la carne. Dejamos marinar durante un mínimo de 5 horas (la marquesa lo tuvo 12 horas) en el frigorífico.
Mezclamos en recipiente 200 ml de aceite de oliva con el preparado de tikka masala, añadimos esta mezcla al pollo marinado y volvemos a dejar reposar durante 12 horas más.
Precalentamos el horno durante 15-20 a 220-225 ºC. Ponemos una bandeja de horno con papel de aluminio y encima ponemos la parrilla. Sobre ésta colocamos los cuatro muslos que habremos sacado de la marinada (reservar los restos de la marinada, pues nos harán falta más tarde). El proceso durará unos 20 -30 minutos dependiendo de la potencia del horno. Mientras se hornean, meter la mantequilla en el microondas hasta que esté liquida. Con un pincel, pintar con la mantequilla los muslos por un lado. Dejar que se doren, darle la vuelta y repetir el proceso. Sacar del horno, dejar que se atemperen unos minutos y trocear.
Picar una cebolla en brunoise (trocitos pequeños cuadrados), salar y pochar. Es importante que la cebolla no se tueste y se haga por igual hasta quedar transparente. Añadimos el tomate triturado natural, corregimos la acidez con una pizca de azúcar. Añadimos un espolvoreo de sal de ajo, y la cucharadita de pimentón picante. Dejamos que se haga el tomate a fuego lento.
Se añaden los muslos troceados, el resto de la marinada, 250 g de yogur, 250 ml de leche de coco y muy importante, toda la grasa con las especias que se han desprendido del pollo al hornearlo y que han quedado en la bandeja de horno. Añadimos una pizca de canela y de pimienta negra. Dejamos reducir a fuego vivo durante 10 minutos.
Servimos acompañado de arroz. En nuestro caso hemos utilizado una mezcla de arroz largo, arroz salvaje y arroz rojo (se puede encontrar ya lista así en Mercadona).
A disfrutar!!!
VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 0.0/5 (0 votes cast)